De noche.

Después de sonreírle a sus amigos, con el pucho en la mano, un muchacho se dirige a un bar, solo. Se sienta en una de las mesas de plástico de este bar que es servido en realidad por un kiosco. No sabe que pedir y mucho menos parece interesarle, es solo una excusa y  a la vez un ancla. Pide al final una cerveza que termina bebiendo hasta la mitad. En cada sorbo que toma se la pasa mirando a la calle, viendo pasar los autos en la madrugada. Parece estar cómodo, es el ú Sigue leyendo

Aquello que se olvidó de decir.

No llovía, pero la temperatura estaba más baja de lo que pensaba para aquellos días demasiado calurosos para lo que mis padres llamaban “la época fría” antes conocida como invierno. Desde que en la tierra los polos habían cedido y el calor había arrasado lo Sigue leyendo

El arte y las ventanas.

El hacer arte parece ser más que un medio una necesidad del artista, que ve en la realidad fuera de sí mismo una verdad libre, profunda (no significativa, sino llena de detalles) iluminada pero vetada para otros. También en esta contemplación se mira adentro y siente, ve, oye más o a lo mejor solo más atentamente o mejor que el común amarrado a cuestiones pragmáticas.

Las emociones, afectos y sentimientos parecen ser meras formas del lenguaje interno con las que el verdadero artista (y con verdadero no me refiero a superior ni mucho menos, sino a verdadero en tanto al concepto de artista, o a un artista conciente, completo) solo tiene un diálogo y para quién no son un misterio. Sigue leyendo