De noche.

Después de sonreírle a sus amigos, con el pucho en la mano, un muchacho se dirige a un bar, solo. Se sienta en una de las mesas de plástico de este bar que es servido en realidad por un kiosco. No sabe que pedir y mucho menos parece interesarle, es solo una excusa y  a la vez un ancla. Pide al final una cerveza que termina bebiendo hasta la mitad. En cada sorbo que toma se la pasa mirando a la calle, viendo pasar los autos en la madrugada. Parece estar cómodo, es el ú Sigue leyendo

Aquello que se olvidó de decir.

No llovía, pero la temperatura estaba más baja de lo que pensaba para aquellos días demasiado calurosos para lo que mis padres llamaban “la época fría” antes conocida como invierno. Desde que en la tierra los polos habían cedido y el calor había arrasado lo Sigue leyendo

Carta abierta. (Cuento)

Si te cuento esto es porque no puedo vivir de otra forma. De otra manera siento que te estaría mintiendo y no podemos permitirnos eso. Escuché una vez que toda relación humana debe abstenerse de ser honesta al extremo y estoy de acuerdo, pero aún así es honesta cada vez que te contesté que no podía hablar de eso (cuando me veías perdido en el vacío). He resuelto, tras largos debates, contarte una historia, una anécdota, que quizás pueda servirte de ejemplo de aquellas épocas en que, como un marino perdido en medio del mar car Sigue leyendo

Poema 67. Dejo de buscarte.

Dejo de buscarte.

Si descalzo gano tu ignorar,
en que mundo hay lugar.
¿Te engañan,
Sus virtudes?
En un rezo ojala me encuentres.

Julio Montserrat