Fénix dorado.

Estoy cansado de pactar con lo establecido. Estoy cansado de mirar hacia otro lado y tener que “entender” a estos grandes grupos que nos dominan, que nos dicen que es real y que no. Después de muchos años de estudio he podido acceder a conocimentos que “no son reales” según sus propias palabras. Pude modificarme, pude traer cosas, pude conocer una realidad distinta, velada a la mirada del espectador nobel, escondida en las Sigue leyendo

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Anabel 3.

Montaña, camino, hojas secas, árboles altos y flacos, casa con sobrepiso, techo de madera, gente, mucha gente, murmullos, charlas, una risa fuerte, atardecer, olor a humedad de viejo, olor a perfume, olor a niño, olor a menta y peperina, mate, mal aliento, dientes amarillos, ropa de domingo, luz por la ventana, vestido floreado. Montaña a lo lejos, camino de tierra entre los árboles, hojas secas por todos lados de un otoño multicolor que va entre el bordó o escarlata al más puro marrón chocolate o marrón de “el perro come mejor que yo”. Sigue leyendo

Anabel 2.

Me acaricia de a poquito debajo de los omóplatos, los circula, los investiga y los rodea. Sus dedos escarban, buscan los tesoros del paleontólogo con la técnica del artista infante y me dibuja una mariposa, la borra; un perro, lo borra; un vaso, lo borra; una mona lisa, la borra, le deja la sonrisa, pero se la deja en su cara. El ambiente oscuro de la siesta con la ventana media cerrada y los aires de tormenta ayudan. Yo miro mis apuntes y estudio, miro a la puerta a mi derecha, en la esquina de la pieza revuelta, llena de instrumentos y papeles, y vuelvo a mi lectura. “Los gestaltistas comenzaron su investigación basándose en la problemática de los dedos que llegan a los lumbares”. No, no dice eso. De nuevo, Sigue leyendo