Pan con chicha.

Era la siesta cerca de la ruta 9. Encima era jueves así que solamente pasaba un camión cada tanto. Al costadito de la ruta, ya llegando a Río Segundo estaba sentado este viejito, que vendía pan con chicharrón mientras comía una manzana con cuchillo porque sus dientes no alcanzaban para cortarla. Lleno de tierra blanca estaba el viejito, al lado de esta ruta que se deterioraba con cada lluvia. Sentado en el banquito, esperando, cada tanto miraba el cartel que había hecho para promocio Sigue leyendo

Una Conferencia

– Doctores de la Asociación Histórica y Mitológica Mundial. Les traigo la verdad, la última palabra. En este enorme auditorio donde se han reunido todos los periodistas del entorno mundial, los políticos y demás representantes de la humanidad para escuchar de mi descubrimiento. Voy a empezar contando, a los que me estén escuchando por pura curiosidad que mis estudios sobre la mitología y la religión se han concentrado, aunque no exclusivamente…

Constantes flashes de fotógrafos. Cámaras de televisión, micrófonos, celulares y tablets. De fondo del orador el gran vidrio anti bala Sigue leyendo

De noche.

Después de sonreírle a sus amigos, con el pucho en la mano, un muchacho se dirige a un bar, solo. Se sienta en una de las mesas de plástico de este bar que es servido en realidad por un kiosco. No sabe que pedir y mucho menos parece interesarle, es solo una excusa y  a la vez un ancla. Pide al final una cerveza que termina bebiendo hasta la mitad. En cada sorbo que toma se la pasa mirando a la calle, viendo pasar los autos en la madrugada. Parece estar cómodo, es el ú Sigue leyendo

Anabel 7

 Los remolinos son remolinos. Giran y no piden permiso para nada, pero a mí si me piden permiso y con la mirada los dejo pasar. La relación monolítica entre vos y yo es un remolino que dejamos pasar y dejamos que pidan permiso. Tu remolino, mi remolino, remo y Rómulo en eterna lucha de supervivencia. Si te tengo miedo es porque en realidad me tengo miedo, de ser poco, d Sigue leyendo

Aquello que se olvidó de decir.

No llovía, pero la temperatura estaba más baja de lo que pensaba para aquellos días demasiado calurosos para lo que mis padres llamaban “la época fría” antes conocida como invierno. Desde que en la tierra los polos habían cedido y el calor había arrasado lo Sigue leyendo