Teociudad

“Es el año 2198 y se acaba de fundar la nueva Teociudad, en el océano Indico. La ciudad fue creada por grupos de ONG y esta destinada a la implementación de formas políticas teóricas, un experimento social que busca ver los efectos de políticas sociales y económicas no convencionales. La ciudad esta montada sobre una isla creada a partir de basura y escombros de todo el mundo, sobre aguas internacionales, con moneda, bandera, y esta ya reconocida por la Organización Mundial de Naciones como un país independiente. Han venido a vivir solamente voluntarios, de cualquier estrato social y económico, incluidos presos. Mediante las nuevas tecnologías hemos podido hacer crecer plantas y criar animales por lo que esta ciudad ya se encuentra autoabastecida y, por el momento, insertada en el mercado mundial solo para manufacturas…”
– Cómo puede ver, este es el discurso de apertura que tenemos de la desaparecida Teociudad, es todo lo que pudimos rescatar.- Se escuchó decir con desgano el almirante Jao Feng.- Hemos recorrido todo el Indico y no hemos encontrado nada más que escombros y basura, que creemos formaron parte de la base de la ciudad, y esta grabación, probablemente tomada por algún ciudadano dada la calidad, nadie sabe que pasó.- La OMN está muy agradecida con el esfuerzo del Imperio China en la búsqueda de la Teociudad, esta un proyecto mundial con mucha ambición, que había comenzado a dar resultados prometedores.- Afirmó el delegado Morrin.
– De todas maneras aún nuestro submarinos no han terminado de recorrer la plataforma marítima señor. De todas formas, no estoy muy enterado de cuales fueron estos resultados, pensé que había sido un desastre.
– Señor Feng, es Sigue leyendo

Anabel 5

Con Anabel, nos encantaba jugar a buscar el peor bar de la ciudad. En invierno, cuando hacía o comenzaba a hacer frío había o comenzaba a haber ciertas disputas. La principal ocurrencia era porque a ella le encantaba el frío, pero su forma de disfrutarlo era debajo de las sábanas y frazadas tejidas con cuadraditos de colores, que le encantaba tejer dándole formas divertidas, o que ella consideraba divertidas. En cambio, yo, prefería la cruel aventura de divagar por la ciudad aún de noche, sacando frío por la nariz y rezándole a quien tenga que rezarle para no morir congelado, quejándome de la tempestad arbitraria del clima y tocándome la nariz cada dos por tres Sigue leyendo

En los cafés de la ciudad.

En la estación de servicios, los autos cargando el brebaje negro que les da vida. Vamos controlando esa vida, respiro de muerte en el humo de un cigarrillo venido a menos. El señor mira el pulmotor, como quien no quiere la cosa, a través del vidrio que a veces es espejo (en cuanto a cómo lo enfoqués) y a veces es puerta (en cuanto lo atraviesen mientras estés enfocando). Despliega un cartel luminoso frente a su cara y escribe sobre el:

09:00 hs Turno con el odontólogo

10:00 hs Desayuno Sigue leyendo

Anabel 2.

Me acaricia de a poquito debajo de los omóplatos, los circula, los investiga y los rodea. Sus dedos escarban, buscan los tesoros del paleontólogo con la técnica del artista infante y me dibuja una mariposa, la borra; un perro, lo borra; un vaso, lo borra; una mona lisa, la borra, le deja la sonrisa, pero se la deja en su cara. El ambiente oscuro de la siesta con la ventana media cerrada y los aires de tormenta ayudan. Yo miro mis apuntes y estudio, miro a la puerta a mi derecha, en la esquina de la pieza revuelta, llena de instrumentos y papeles, y vuelvo a mi lectura. “Los gestaltistas comenzaron su investigación basándose en la problemática de los dedos que llegan a los lumbares”. No, no dice eso. De nuevo, Sigue leyendo