Cuatro Escritos Irrelevantes.

Tardes en la logia familiar.
Sorete, que sorete el guaso. Chuseado, chuseado, el pelo chuseado. Perdido el embarazo. Le ponía los cuernos, pero la chica es preciosa. ¡Má! ¡Mirá esto! Decían comentarios. Lo que pasa es que el pendejo… bracito de bebé, impresionante. Estaba leyendo ¡Mirá! Mirá… Dice… ah me olvidé qué iba a decir. De relaciones fugaces. Ojo, la mina Sigue leyendo

El arte y las ventanas.

El hacer arte parece ser más que un medio una necesidad del artista, que ve en la realidad fuera de sí mismo una verdad libre, profunda (no significativa, sino llena de detalles) iluminada pero vetada para otros. También en esta contemplación se mira adentro y siente, ve, oye más o a lo mejor solo más atentamente o mejor que el común amarrado a cuestiones pragmáticas.

Las emociones, afectos y sentimientos parecen ser meras formas del lenguaje interno con las que el verdadero artista (y con verdadero no me refiero a superior ni mucho menos, sino a verdadero en tanto al concepto de artista, o a un artista conciente, completo) solo tiene un diálogo y para quién no son un misterio. Sigue leyendo

Aca me encuentro

Boceteando el mundo con palabras, charlando conmigo mismo y con ojitos de miel cristalina, rodeado de un río de mates y pescados, facturas y piernas dormidas.  Admiren sus escudos y armaduras plateadas con detalles en cartón, el olor a vómito.  Así, como el momento de chasquido de los labios antes de abrirse para hablar los saludo, así como el redoble del miedo y la ansiedad cuando se juntan a discutir Dostoievky, así, de esa manera, aca me encuentro, listo para nada.